10 de junio de 1971, jueves de Corpus: 46 años de impunidad

Halcones cero

www.regeneracioncoahuila.com/10 de junio 2017.

Saltillo.- El 10 de junio de 1971 en la Ciudad de México, el gobierno encabezado por el priista Luis Echeverría Álvarez cometió uno de los actos de genocidio más reprobables en la historia de México, el asesinato y tortura de decenas de estudiantes, acto que hasta la fecha está en la impunidad. Herida que sangra todavía.

Esa tarde en la avenida México-Tacuba, entre la Av. de Los Maestros y la Av. Melchor Ocampo se realizó la agresión, un numeroso grupo de golpeadores denominados “halcones” con armas largas, pistolas, garrotes de kendo, tubos y navajas agredieron a los jóvenes estudiantes que se encontraban en ese momento frente a la Normal de Maestros.

Ese día centenares de estudiantes fueron atacados a tiros por el grupo de “paramilitares” para evitar que se movilizaran en demanda de la liberación de los presos políticos del 68, la derogación de la Ley orgánica de la Universidad de Nuevo León, que buscaba su autonomía y la desaparición de los grupos porriles en las escuelas, entre otras demandas, era la primera gran movilización desde el 2 de octubre de 1968.

Era el periodo presidencial de Luis Echeverría Álvarez y en la regencia del Distrito Federal estaba Alfonso Martínez Domínguez.

“Recuerdo que al empezar la agresión, corrimos hacia El Carrillón que eran las instalaciones del Canal 11 de TV del Politécnico, conocíamos muy bien la zona, ya que estudiábamos en la Vocacional Juan de Dios Bátiz y permanecimos ocultos por un largo rato desde donde observamos como los halcones iban a sacar algunos heridos del Hospital “Rubén Leñero” (Cruz Verde) para rematarlos o para llevárselos.

Días después de la matanza el coronel Manuel Díaz Escobar, entonces subdirector de Servicios Generales del Departamento del Distrito Federal, compareció ante la Procuraduría General de la República (PGR) para declarar en torno a lo que se conoció como el halconazo o jueves de Corpus, y afirmó que “como cualquier ciudadano, por medio de la prensa supo de la existencia de personas a quienes la imaginación popular los ha denominado halcones.

El ex regente, quien falleció en noviembre de 2002, negó tener conocimiento de la existencia de los halcones, pero el 23 de junio de 1971, la Dirección Federal de Seguridad detuvo a un ex halcón y logró obtener además de 50 credenciales de estudiantes presuntamente atacados por integrantes de ese grupo, dos tarjetas en las que Díaz Escobar habría retransmitido las órdenes de Martínez Domínguez.

Según consta en documentos que hoy están en el Archivo General de la Nación bajo el registro 2438, el contenido de las tarjetas fue: “Nota: la siguiente remesa, recomienda el señor regente aplicar todo el rigor del tratamiento, se trata de cabecillas. P.D.T. Para escarmiento hagan(lo) frente a los demás detenidos.

El cuerpo especial de vigilancia, conocido como los halcones, fue creado en 1966, por mandato del regente de la Ciudad de México Corona del Rosal y siguió actuando durante la gestión de Alfonso Martínez Domínguez.

Al paso de los días y de manera concreta el 14 de enero de 1972, la Dirección Federal de Seguridad tomó declaración a un halcón, quien narró que Díaz Escobar era el jefe máximo del grupo; que había seleccionado a los 40 mandos para ser capacitados en Francia, Estados Unidos, Inglaterra y Japón, todos ellos ex militares y específicamente ex integrantes de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, grupo de donde surgió el general José Hernández Toledo, mando militar el 2 de octubre en Tlatelolco, y también Manuel Díaz Escobar, El Zorro Plateado o El Maestro.

Los “pilares” de los halcones eran militares provenientes de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, como Víctor Manuel Flores Reyes, Rafael Delgado Reyes, Sergio San Martín Arrieta, Mario Efraín Ponce Sibaja y Candelario Madera Paz. Todos se convirtieron en instructores del grupo y posteriormente en delincuentes, que al no tener ingresos comenzaron a robar, ya que su último pago lo recibieron el 11 de junio de 1971, día en que su jefe les ordenó desmantelar todos los campos de entrenamiento y desaparecer del Distrito Federal.

Varios de los halcones, como algunos de los mencionados anteriormente, fueron detenidos tras robar algún banco o comercio, y relataron, entre 1972 y 1975, su participación en el grupo, en la matanza del 10 de junio y cómo las órdenes provenían desde los más altos mandos del Departamento del Distrito Federal por conducto de Díaz Escobar, y que éste había llegado a ese cargo por orden de Luis Echeverría, desde que fungía como secretario de Gobernación.

El juicio relativo al Jueves de Corpus concluyó formalmente el 26 de julio de 2005, luego que la magistrada del quinto tribunal unitario con sede en la ciudad de México, Antonia Herlinda Velasco Villavicencio, negara las órdenes de aprehensión solicitadas en contra del ex presidente Luis Echeverría y el ex secretario de Gobernación Mario Moya Palencia, por el delito de genocidio.

Sin embargo, desde 1985, según esta magistrada, habían prescrito los delitos que en su consideración se cometieron: homicidios y lesiones.

El 10 de junio no se olvida porque es una herida que sangra hasta la fecha, ya que el responsable y autor intelectual de la masacre fue el presidente Luis Echeverría Álvarez, uno de los peores genocidas en la historia de México y el que se fue a la tumba sin recibir su castigo.

Información de Agencias.